Sistemas Institucionales de Protección de Cajas de Ahorro

| April 10, 2012 | 0 Comentarios

 

Los Sistemas Institucionales de Protección (SIP), también denominados fusiones frías, se están polularizando entre las cajas de ahorros acuciadas tanto por la presión del Banco de España para que culminen procesos que refuercen su solvencia como por su propia situación real que empieza a ser poco menos que insostenible para una buena parte de entidades.

Se trata de contratos con una duración mínima de 10 años que implican, al menos, un compromiso de cesión mutua de liquidez, en caso de necesitarse, y beneficios (como poco del 40% de los recursos propios de cada uno de los partícipes así como de la puesta en común de al menos el 40% de los beneficios, distribuyéndolos proporcionalmente a la participación de cada entidad en el grupo).

Más allá de estos refuerzos de solvencia y cesión de beneficios de las entidades excendentarias a las que pudieran ser deficitarias, los partícipes pueden alcanzar otros acuerdos de integración mediante el desarrollo de centros de servicios compartidos para dar soporte a determinadas operativas, acceso a mercados mayoristas o desarrollo de mejores prácticas de organización y control de riesgos, por ejemplo. No se exige la total integración ni la desaparición de las entidades como tales, que pueden mantener sus estructuras originales, marcas, consejos de administración e independencia en muchos aspectos de su gestión, así como en su obra social.

La legislación impone que una de las entidades deba liderar el proceso, independientemente de que el volumen de participación sea uno u otro, aunque es obvio que el líder tendrá al menos el mayor nivel de participación admitido en el grupo. Al líder se le denomina entidad central y se responsabilizará de ciertos aspectos técnicos y contables de la relación del grupo con el Banco de España.

La fusión fría permite a las entidades disfrutar de las ventajas que da el tamaño sin necesidad de perder su propia identidad, y en un entorno en el que las cajas de ahorros tienen una fuerte dependencia política regional es la única forma en la que se pueden acompasar los diferentes intereses, manteniendo marcas, estructuras de poder y presencia local, sin diluirse en organizaciones más grandes ni tener que afrontar grandes traumas organizativos, de personal y comerciales.

Si una fusión fría está abocada al éxito o al fracaso no lo determina más que la situación de las entidades que se agrupan, pues la suma de todas debe ofrecer el suficiente nivel de solvencia y generación de recursos como para suponer una ventaja conjunta. Es decir, este tipo de uniones sirve si el tamaño de los problemas es menor que el de las ventajas. El acceso al FROB permite no lastrar en el corto plazo al grupo, perjudicando a las entidades mejor posicionadas, pudiendo disponer de una financiación extra a largo plazo que equilibre la situación patrimonial de los elementos menos solventes que se integran, debiendo permitir el grupo con su generación de beneficios futura y su garantía mutua ir equilibrando la situación a largo plazo, pues la recapitalización de las entidades en pérdidas se podrá realizar utilizando los beneficios del grupo hasta el límite de participación de cada una.

Los SIP son una forma inteligente de plantear las fusiones interregionales sin los traumas que se derivan de las barreras políticas que, desgraciadamente, condicionan el mercado financiero español, y para que permitan superar los problemas de gestión que puedan prevalecer en las entidades peor posicionadas deben ir más allá en la transmisión de buenas prácticas desde la entidad central o líder a las otras entidades, por lo que la buena posición en estos aspectos de ésta será determinante para el éxito del grupo. Otra de las ventajas de un SIP es que mitiga los traumas laborales y en principio apenas afecta a las estructuras de cada parte, por lo que frente a las fusiones tradicionales repercute en menos pérdida de empleo, lo que en los tiempos que corren no es una ventaja desdeñable.

 

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Categoría: Cajas de ahorros, Sistemas Intitucionales de Protección

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